Ha pasado ya casi medio año desde mi último escrito, han pasado muchas cosas, estamos en crisis, no entramos definitivamente al verano, no para de llover, quizá no llueva tanto pero a mí me lo parece. Ciertamente no me gusta la lluvia, si, si, ya sé que es necesaria, pero no me gusta.
Los dias son largos ya, es tiempo de comuniones, niñas de blanco y niños bicolores llenan las iglesias y los restaurantes con sus familias, que derroche para enriquecimiento de la crisis familiar. Pero parece ser que no hay otro remedio, hay que gastar para estár, para ser. Que locura, cuando acabará, ¿donde nos llevará?.
Hoy tengo algo de prisa, para irme rápidamente a no hacer nada. Asi que lo dejo todo.
Vale.