El año se va afortunadamente, no ha sido un año bueno para mí. Alegrarse del fin de un año es una tontería, al igual que brindar o alegrarse por la llegada del nuevo. El tiempo es mera continuidad, no sabe de minutos ni dias ni meses, tampoco de años. El tiempo únicamente está allí para dejar de estar continuamente, y tu en él, simplemente lo que puedas durar. El tiempo eso sí, es infinito, tu no. Asi es y así será siempre.
Pese a que los años no existen realmente, salvo para el hombre, este se acaba en veinte minutos y como digo, me alegro. Simplemente ha sido malo, no especialmente malo, pero lo bastante como para querer olvidarlo, pese a que nunca podré.
Mi deseo para el nuevo; salud y paz, paz y bien, alegría y paz. ¿Es mucho pedir?.... ni lo sé, hace tanto que no tengo todo eso, realmente creo que aún no lo he tenido nunca en mis 47 años. Que ¿por qué?... lo contaré algún día, pero poco a poco.
Y..... ¿las uvas?, tradición... no es fea, ni mala, no me recuerda nada especial, siempre han sido aburridas, no llega la hora nunca, no, este año es mejor, estoy más solo, me siento mejor así.
Todo me dice que este año va a ser mejor, ojalá así sea. No sé, siento que así será.
Vale.
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